Transparencia precontractual: qué información debía entregar el banco

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Firmar una hipoteca supone asumir una obligación económica que puede prolongarse durante décadas. Por este motivo, antes de formalizar el préstamo resulta fundamental que el consumidor disponga de información suficiente para comprender sus condiciones, costes y principales riesgos. La entrega de la escritura el día de la firma no sustituye esa fase previa.

La transparencia precontractual hipotecaria busca precisamente que el prestatario pueda conocer las características esenciales de la financiación antes de quedar vinculado definitivamente. Sin embargo, para determinar qué documentación debía entregar una entidad es necesario tener en cuenta cuándo se contrató la hipoteca, ya que las obligaciones de información han evolucionado considerablemente.

En las hipotecas actuales, la Ley 5/2019, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, establece un sistema específico de información previa. Los contratos anteriores deben estudiarse conforme a la normativa que resultara aplicable en el momento de su celebración y a los criterios desarrollados posteriormente por los tribunales.

¿Qué significa transparencia precontractual?

La transparencia precontractual comprende las obligaciones de información que deben cumplirse antes de la firma definitiva del contrato.

Su finalidad no consiste únicamente en entregar numerosos documentos.

La información debe permitir que el consumidor conozca los elementos esenciales del préstamo y pueda valorar sus consecuencias económicas antes de contratar.

Entre otras cuestiones, resulta especialmente importante comprender el tipo de interés, las cuotas, los gastos y las condiciones que pueden modificar el coste de la financiación.

¿Por qué es tan importante en una hipoteca?

Una hipoteca no es un contrato de efectos económicos reducidos o de corta duración.

El prestatario puede quedar obligado durante veinte, treinta o más años.

Una diferencia aparentemente pequeña en el interés, una determinada condición de vencimiento o una cláusula que altere las cuotas puede tener consecuencias económicas significativas.

Por ello, la información previa desempeña un papel esencial en la decisión de contratar.

La fecha de contratación determina qué documentos correspondían

No todas las hipotecas deben analizarse con la misma lista de documentos.

La normativa ha cambiado con el tiempo.

Por ello, cuando se estudia la transparencia precontractual hipotecaria, el primer paso consiste en identificar la fecha exacta de contratación y comprobar qué obligaciones informativas eran exigibles entonces.

Aplicar automáticamente los requisitos actuales a una hipoteca firmada hace quince o veinte años puede conducir a conclusiones incorrectas.

¿Qué ocurre con las hipotecas actuales?

La Ley 5/2019 reforzó considerablemente la fase previa a la contratación de determinados préstamos inmobiliarios.

Dentro de su ámbito de aplicación, la entidad debe facilitar al prestatario documentación e información con antelación suficiente antes de la firma.

Entre los documentos más relevantes se encuentran la Ficha Europea de Información Normalizada (FEIN) y la Ficha de Advertencias Estandarizadas (FiAE).

Además, existen otras obligaciones dependiendo de las características de la operación.

¿Qué es la FEIN?

La FEIN presenta de forma normalizada información esencial sobre el préstamo ofrecido.

Su objetivo es facilitar que el consumidor pueda conocer las condiciones de la financiación y compararlas con otras ofertas.

Puede incluir información relacionada con:

  • Capital del préstamo.
  • Duración.
  • Tipo de interés.
  • Tasa anual equivalente.
  • Cuotas.
  • Reembolso anticipado.
  • Consecuencias del incumplimiento.
  • Otros elementos relevantes de la financiación.

No debería analizarse únicamente su entrega, sino también si corresponde realmente con la operación finalmente contratada.

¿Qué es la FiAE?

La Ficha de Advertencias Estandarizadas recoge determinadas cláusulas o elementos especialmente relevantes para el prestatario.

Su función es llamar la atención sobre cuestiones que pueden tener una incidencia económica o jurídica significativa.

Dependiendo del préstamo, puede referirse a aspectos como determinados límites, índices de referencia u otras características que el consumidor debe conocer antes de firmar.

FEIN y FiAE cumplen funciones relacionadas, pero no son el mismo documento.

La intervención del notario antes de la firma

La regulación actual también atribuye al notario una función relevante en la fase precontractual.

El prestatario debe comparecer en los términos previstos legalmente antes del otorgamiento de la escritura para recibir asesoramiento y comprobar determinados aspectos relacionados con la documentación entregada.

Esta actuación se documenta mediante el acta notarial correspondiente.

El objetivo es reforzar la comprensión del contrato antes de asumir definitivamente la obligación.

¿Cuándo debe entregarse la documentación?

La información previa debe facilitarse con la antelación establecida legalmente.

La razón es sencilla: entregar un documento inmediatamente antes de firmar puede impedir que el consumidor disponga de tiempo real para estudiarlo, compararlo y plantear dudas.

Por ello, la transparencia precontractual hipotecaria no se reduce a demostrar que el prestatario recibió ciertos papeles en algún momento.

El momento de la entrega también puede resultar relevante.

¿Qué ocurría antes de la Ley 5/2019?

Las hipotecas anteriores estaban sometidas a otras normas y obligaciones de información.

Dependiendo de la fecha y de las características del préstamo, podían resultar relevantes diferentes documentos, ofertas vinculantes, fichas informativas y normativa sectorial bancaria.

Por ello, no debe afirmarse que una hipoteca antigua carece de transparencia simplemente porque no exista una FEIN.

Este documento pertenece al régimen actual y no puede exigirse retroactivamente como si siempre hubiera existido.

La oferta vinculante en hipotecas antiguas

En determinados periodos y operaciones, la oferta vinculante desempeñó un papel importante dentro de la contratación hipotecaria.

Este documento permitía conocer con anterioridad determinadas condiciones financieras del préstamo.

Cuando se revisa una hipoteca antigua puede resultar útil comprobar si se conserva y comparar su contenido con la escritura finalmente firmada.

Las diferencias relevantes pueden requerir un análisis específico.

Información previa y cláusulas complejas

La transparencia cobra especial importancia cuando el contrato contiene mecanismos que un consumidor medio puede tener dificultades para comprender únicamente mediante una lectura rápida.

Puede ser relevante, por ejemplo, en relación con:

  • Sistemas de cálculo de intereses.
  • Índices de referencia.
  • Determinadas condiciones financieras.
  • Consecuencias del impago.
  • Productos vinculados o combinados.

En estos casos resulta especialmente importante analizar qué información recibió el consumidor antes de contratar.

¿Firmar la escritura significa que todo fue transparente?

No necesariamente.

La firma ante notario acredita la formalización del contrato, pero el análisis de transparencia puede requerir estudiar también la fase previa.

Debe comprobarse qué documentación se proporcionó, cuándo se entregó y cuál era la información disponible para el prestatario.

Por ello, el examen de una cláusula no debería limitarse exclusivamente a su redacción dentro de la escritura.

Transparencia formal y comprensión económica

Una cláusula puede estar redactada de manera gramaticalmente comprensible y, aun así, plantear cuestiones sobre si el consumidor pudo conocer adecuadamente su funcionamiento económico.

Esta distinción ha tenido especial importancia en la jurisprudencia relacionada con contratos celebrados con consumidores.

No obstante, tampoco significa que cualquier cláusula compleja sea automáticamente nula.

La valoración depende del contrato, de la información previa y de las circunstancias aplicables.

¿Qué documentación conviene conservar?

Para comprobar la transparencia precontractual hipotecaria, resulta recomendable recopilar toda la documentación relacionada con la contratación:

  • Escritura hipotecaria.
  • FEIN, cuando resulte aplicable.
  • FiAE, cuando corresponda.
  • Oferta vinculante en contratos antiguos.
  • Simulaciones de cuotas.
  • Correos y comunicaciones del banco.
  • Folletos o información comercial relevante.
  • Acta notarial previa en operaciones sujetas a la Ley 5/2019.

Estos documentos permiten reconstruir qué información recibió realmente el prestatario.

¿Qué ocurre si has perdido los documentos?

En hipotecas antiguas es habitual que el consumidor solamente conserve la escritura.

En ese caso puede resultar conveniente revisar archivos personales, correos electrónicos y documentación bancaria.

También puede solicitarse a la entidad determinada información relacionada con la contratación, aunque la disponibilidad dependerá del documento y del tiempo transcurrido.

La ausencia de un documento en poder del consumidor no permite, por sí sola, determinar qué ocurrió durante la contratación.

¿Qué pasa si la información no coincidía con la escritura?

Si existe documentación precontractual y sus condiciones difieren de las finalmente incorporadas al préstamo, conviene analizar las diferencias.

No cualquier modificación tendrá necesariamente las mismas consecuencias.

Hay que comprobar qué elemento cambió, su importancia económica y qué información recibió el prestatario sobre esa modificación antes de firmar.

La comparación documental puede ser especialmente útil en este punto.

Transparencia y cláusulas abusivas

Cuando el prestatario tiene la condición de consumidor, determinadas cláusulas predispuestas pueden quedar sometidas a los controles establecidos por la normativa de protección de consumidores.

El análisis de transparencia puede resultar relevante para determinar si el consumidor pudo comprender la carga jurídica y económica que asumía.

Sin embargo, no debe concluirse automáticamente que la falta de un determinado documento convierte todo el préstamo en nulo.

Las consecuencias deben estudiarse respecto de la cláusula y del caso concreto.

Transparencia precontractual y ejecución hipotecaria

La cuestión también puede aparecer cuando el banco ya ha iniciado una reclamación.

Si una cláusula que influye en la cantidad exigida plantea problemas relacionados con la transparencia precontractual hipotecaria, puede resultar necesario estudiar qué información recibió el prestatario antes de firmar.

En una ejecución conviene analizar conjuntamente:

  • Escritura.
  • Documentación previa.
  • Cláusulas utilizadas para calcular la deuda.
  • Certificado de saldo.
  • Cantidades reclamadas.

La relevancia procesal dependerá de las circunstancias concretas.

La falta de información no paraliza automáticamente una ejecución

Encontrar una deficiencia documental no significa que la ejecución hipotecaria vaya a quedar automáticamente suspendida o anulada.

Será necesario analizar qué obligación existía en la fecha del contrato, qué incumplimiento se produjo y cómo afecta a la cláusula que se pretende cuestionar.

Cuando existe controversia, corresponde al órgano judicial valorar las consecuencias jurídicas.

Por ello, resulta fundamental evitar conclusiones generales basadas únicamente en que falta un determinado documento.

La importancia del asesoramiento especializado

Revisar la transparencia de una hipoteca puede resultar complejo porque las obligaciones de información han cambiado significativamente a lo largo del tiempo.

Un profesional especializado puede identificar la normativa correspondiente a la fecha del préstamo, estudiar la documentación precontractual y compararla con las condiciones finalmente incorporadas a la escritura.

Este análisis cobra todavía más importancia cuando existe una reclamación bancaria o una ejecución hipotecaria.

Conclusión

La información previa es una parte esencial de la contratación hipotecaria. El consumidor debe disponer de elementos suficientes para conocer las características principales de la financiación y comprender las consecuencias económicas del compromiso que está a punto de asumir.

Para estudiar correctamente la transparencia precontractual hipotecaria, no basta con aplicar los requisitos actuales a cualquier préstamo. Es necesario comprobar cuándo se firmó la hipoteca, qué normativa estaba vigente y qué información debía proporcionar la entidad en aquel momento.

Si existen dudas sobre una cláusula concreta, conviene reconstruir la fase previa a la firma y comparar la documentación recibida con la escritura. Solo así puede determinarse si existieron deficiencias relevantes y qué consecuencias podrían tener.

Si tienes una hipoteca antigua, has detectado una cláusula que no comprendías cuando contrataste o actualmente existe una reclamación sobre el préstamo, conviene revisar toda la documentación disponible. Un profesional especializado puede analizar qué obligaciones de información correspondían a la entidad y valorar si existen aspectos relevantes para una reclamación o para tu defensa ante una ejecución hipotecaria.

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